El ciego justiciero


La jóven pareja estaba recorriendo el centro del pueblo cuando ella dijo "ay si vamos a comprar helado", el jóven sonrió, sabía que su chica moría por el helado y en especial por el de "Montego" y allí se dirigió. La heladería estaba justo en la esquina y no había lugar donde estacionar, entoncés el muchacho pensó "paro el auto acá, en la bajadita para peatones, si veo que alguien no puedo pasar me voy". Así acordó con la jóven, quien bajo del auto y se dirigió a comprar helado, mientras su pareja esperaba en el auto. El muchacho distrajo su atención mirando una vidriera, gente que pasaba, mientras pensaba en el calor que hacía y lo bien que estaba en el auto con el aire acondicionado. De pronto el auto se sacudió y escuchó golpes, para su asombro un señor mayor con un palo blanco le pegaba al auto para que tenga y para que guarde. El jóven bajo del auto tratando de parar los golpes del ciego, que para su sorpresa tenia bastante fuerza, a tal puento que se eocntró en medio de la calle tratando de sostenerle los brazos para que no le pegue. En ese momento pasó por la cabeza del muchacho que pensarían los transeúntes y la gente que estaba en los comercios, viendo a un jóven en una lucha contra un señor mayor y ciego. Finalmente logró cruzar la calle mientras mantenia abrazado al ciego que trataba de continuar repartiendfo palos a diestra y siniestra. El hombre lo insultó y le dijo que estaba harto que todos los automovilistas le bloquearan las bajadas para peatones. El jóven le pidió disculpas y le explicó que él estaba allí parado sólo por un momento y que si le hubiera hablado se habria ido. El señor siguió insultandolo y se fue. Otras personas se acercaron y le dijeron que siempre hacia lo mismo, sobre todo en esa esquina donde por lo general estacionaban mal por el tema de la heladería.
La chica salió con el balde de helado de un kilo superfeliz, mientras buscaba a su pareja que no estaba en el auto.

27 comentarios:

tia elsa dijo...

Esta pareja es la de mi hijo y su esposa, le paso el verano pasado y nos hizo reir mucho la situación, supongo que mi hijo habrá aprendido la lección.

Lola dijo...

Partamos de la base que yo creo que nunca podría acostumbrarme a salir a la calle sola si fuera ciega. Pero de ahí a descargar mi furia contra el mundo ya hay una distancia considerable.
Además de haber aprendido la lección, admirable la forma en como tu hijo manejó la situación, si el ciego se encontraba con otro con su caracter podían llegar a salir chispas!
De todas formas si no había cartel de prohibido estacionar NI detenerse no estaba incumpliendo ninguna norma.
A mí me pasaba algo muy curioso (por llamarlo de alguna manera)cuando MC era bebé y salíamos mucho en cochecito: en una esquina por la que cruzábamos habitualmente, donde había bajada, estaba casi siempre ocupada por un auto con etiqueta que lo identificaba como de discapacitado. Aunque el cochecito más la criatura ya es un peso nada despreciable te podés mover igual, pero no llegaba a entender cómo una persona discapacitada podía bloquear así el paso a otros que estaban sufriendo lo mismo que él o ella.
Al margen, ahora me diste ganas de probar ese helado, creo que soy muy parecida a tu nuera en lo que a heados se refiere, jaja

Besos!

Genín dijo...

jajajaja Les tocó un ciego con muy mala leche a la vez que fortachón...
Besitos y salud

♥♥♥ M @ r Y ♥♥♥ dijo...

___ | //
____( @ @ )MUY BUEN POST.
ooO__(_)__Ooo____
___|___|___|___ ESPERO QUE ESTES
_|___|___|___ MUY BIEN
___|___|___|___ Y ESPERO UNA VISITA A MI BLOG ¡

angela dijo...

Elsa, me imagino que no por ser ciego tiene más genio que otro que no lo es...¿ Tendría un mal día?...Todos llevamos a cuestas nuestros problemas...que vamos aguantando y sin saber porque, en un determinado momento se nos enojamos....¿ Pudo ser ? Un abrazo grandote.

Migue dijo...

Hola, tia elsa.

El ciego tenía razón en reclamar, pero no de la manera violenta que lo hizo.En estos tiempos mucha gente está irascible, él con su dificultad con mas razón ante un obstáculo que parece lo encontraba con frecuencia.
Tu hijo aprendió la lección para no ocupar una bajada para discapacitados,o madres con cochecitos de bebé.Aunque él hubiera corrido el vehículo si se lo hubieran pedido. Tenemos que tener paciencia y ser tolerantes procurando calmar como hizo tu hijo a los que se salen de control(de ser posible) Estamos en invierno, me resulta muy frío tomar helado,lo comprobé días atrás con un conito.
Te dejo mi saludo, a veces te veo en el blog de María de Mi Pluma de Crista.
Un abrazo.
Migue

Cris dijo...

Hola Tía!!así como "el muchacho" , debe de haber aprendido la lección , todos debemos aprender que , las señalizaciones ,las bajadas, las pintadas amarillas, las rayas blancas, están por algo,muchas veces creemos arbitrarias esas señales ,hasta que nos toca algún episodio que nos trae a la realidad," mi Santo" tiene la maldita costumbre de pararse en las rayas de peatones ante un semaforo,ha recibido multas por ello , y yo , que solo soy peatón , digo , está muy bien !!tengo la suerte?? de no tener capacidades diferentes pero me molesta sobremanera , que invadan mis espacios ,sí, esos sitios son espacios para los que No van en auto. Muchas veces vemos los autos ,estacionados por un ratito!pero sin conductor y no hay.... a quien pegarleeee.(jaja).
SALUDITOS
Cris//mujeresdesincuentay

Alicia Seminara dijo...

El ciego reaccionó así creo porque como dice, debe estar harto que le bloqueen el lugar y vaya a saber si la gente lo ayuda al cruzar. Pero bueno, que empiece a los bastonazos ya es mucho pero creo que hay que entenderlo.

| Perla | dijo...

Tambien me parecio (un poco) comica la situacion...El titulo justo le pusiste.

Paula dijo...

Entendible la reacción del hombre: si yo, que no soy ciega ni uso silla de ruedas, me molesto cuando veo que alguien se estaciona en rampas, con mayor razón alguien que hace uso de ellas.

Besitos, Elsa!

tia elsa dijo...

Lola: la prohibición es porque es una bajada para peatones y no podés parar en las mismas como tampoco en las sendas peatonales, el hombre tiene por costumbre reaccionar asi, al menos eso le dijeron a mi hijo los comerciantes.
Genín: digamos que de pocas pulgas jaja!
Mar: muchas gracias!
Angela: por supuesto que su carácter no tiene relación con su visión, lo que pasa este hombre siempre actúa asi, por lo menos eso le dijeron a mi hijo, lo cual no significa que no tenga razón.

tia elsa dijo...

Migue: sin duda el hombre estaba en su razón, coincido contigo en que no debería usar la violencia, pero bueno por suerte mi hijo supo manejar la situación y tratar de calmarlo. Gracias por pasar por mi blog y bueno es lindo saber que tenemos una amiga en común.
Cris: concuerdo con vos, como peatona simpre voy en el once o en dos jaja! sufro ese tipo de no respeto a las normas, ojo que a veces también como peatones cruzamos mal y no cumplimos con la parte que nos corresponde, pero es bueno tenerlo en cuenta y cambiar de actitud, yo trato. a veces me mando mis mocos cuando estoy apurada.
Ali: si lo entendemos, por eso la anécdota y el final de que Leo debe haber aprendido la lección.
Pela : si la situación tiene su lado cómico, y contada por mi hijo te juro te matas de risa.
Paula: seguro, a mi también me indigna.

Juan dijo...

La situación en que se encontraba tu hijo forcejeando con el ciego, nos hace pensar que no debemos criticar a nadie por algún hecho que veamos, por muy incomprensible que fuere. ¡Y somos muy dados a opinar ante cualquier situación!

Un abrazo.

Juan Antonio

Elida de Diego dijo...

tía !!! creo que esto nos enseña a respetar las bajadas para discapacitados............ellos debido a su discapacidad suelen ser violentos, pero...........aprendamos nosotros también a respetarlos, por mi parte, siempre me pongo en el lugar del otro, en el que no me gustaría estar.................
te quiero, chauuuuuuuuuuu

Assumpta dijo...

A ver, a ver... aquí algunos se ponen contra el ciego cuando él tenía toda la razón del mundo en estar enojado. Personas ciegas y en silla de ruedas están cansadas de que, además del problema que ya tienen, encontrarse con dificultades añadidas.

Ostra cosa és que estoy segurísima que a tu hijo ni le pasó por la cabeza que podría pasar un ciego y que se molestaría. Además, encuentro admirable como supo manejar la situación, tratando de detenerle y explicándose :-)

Ahora bien, a todos los que dicen cosas contra el ciego, ya me gustaría saber qué harían en su situación.

Mi TOTAL comprensión para el ciego y un aplauso a tu hijo por su serenidad tratando de arreglar la situación :-)

Cecy dijo...

La historia me gusta. Tu hijo actúo muy bien, como corresponde, con respeto. Cosa que no hizo el señor ciego, y no poder ver, no le da autoridad para tratar mal a todo el mundo. Tampoco podemos perdonar aquel que actúa mal porque tenga alguna discapacidad, que precisamente no es su ceguera.

Un abrazo enorme Elsa!

Princesa Adora dijo...

Pobre tipo, debía estar excesivamente podrido y cansado. Salvando las distancias, algo lo entiendo de cuando andaba con el cochecito y mi bebé y algún ñato tapaba las bajaditas... reconozco haberlos puteado más de una vez!!!!
Hasta que no nos pasa o nos toca muy de cerca, a aveces no aprendemos a pensar en los demás, bajo determinadas circunstancias!!!
Cariños, un placer pasar por aquí.

tia elsa dijo...

Juan: es asi, muchas veces juzgamos o sacamos conclusiones sin realmente saber que pasa.
Eli: opino igual, para algo estàn los derechos nuestros y de los otros.
Assumpta:lo que pasa que si bien el ciego tiene razón, no es forma de reaccinar siempre se puede hablar, no es el mejor método la violencia, aunque es verdad que es su derecho.
Cecy: mi hijo reconoció su error, pensó que llegado el caso se corria, la verdad que este hombre no le dio la oportunidad, de todos modos considero que a pesar de su error, luego actuó bien.
Princesa Adora: seguramente algo de eso debe haber, lo importante es eso ponerse en el lugar del otro, bueno de los errores también se aprende.

María dijo...

Una situación que hace reir, querida tía Elsa, y seguro que tu hijo habrá aprendido la lección.

Me alegra mucho volver a leerte.

Un beso.

La abuela frescotona dijo...

los humanos somos así, confiados unos, resentidos por el dolor otros, los dos me apenan de pensar el apuro del joven, y el hombre que tomó por costumbre descargar su furia en los distraídos automovilistas, es la vida decía Celeste carballo.
saludos querida amiguita mia

Arabela y yo dijo...

bueno aqui en mi ciudad muchos ciegos toman colectivos incluso suben a verder lapiceras etc esta bien q es una ciudad cn algo d 200.000 habitantes y todos los dias a la misma hora toman colectivos todos los conocen...yo no opino mucho pq cuando he tenido esos dias ja..he golpiado en el baul conuna palmada a aquellos autos q en un semaforo se paran en la cenda peatonal y tenes q esquivarlos para cruzar aca el transito es pesimo un b!

Mónica dijo...

hola... me hiciste reir...

bss

tia elsa dijo...

Maria: gracias linda y si es como tragicómico,seguro lo aprendió.
Abuela: si es la vida, pero siempre se puede aprender, cambiar, espero que asi sea al menos para mi hijo.
Arabelqa: podemos tener un momento de fuia, como la película un día de furia, hay cosas que irritan mucho.
Mónica: eso es bueno.

Rud dijo...

Moraleja: No nos estacionemos mal aunque sean unos segundos. Para quien no puede ver, ha de ser muy difícil encontrar obstáculos. Lo malo es que no haya pedido paso amablemente.
Me alegra mucho, estimada tía Elsa, que tengas un hijo tan maravilloso que el amor a su pareja, el deseo de darle gusto, lo distraiga de otras cosas.
Que pases un encantador fin de semana.

José Antonio del Pozo dijo...

pues has tenido la habilidad de presentar una historia compleja, que admite variadas lecturas, en la que todos tienen razón y sinrazón, y todo eso obliga a pensar... y como además la cuentas bien, pues nada, que nunca se pierde el hilo. Mi felicitación.
Saludos blogueros

tia elsa dijo...

Rud: muchas gracias linda, muchos piropos todos juntos!
José Antonio: es verdad cada quien le dió su lectura y está bueno en la multiplicidad de ideas nos enriquecemos.

mobtomas dijo...

Jajajaja. Bueno sí, es algo de justicia, pero como que ya el ciego le tomó gusto a castigar a la gente. Muy buen relato.