
¿Cómo sabe nuestra mente lo que debe recordar y que no? Dicen que la forma en que se fijan los recuerdos depende esencialmente de nuestras respuestas emocionales ante cualquier incidente. Por eso recordarmos mejor aquellas cosas que nos han afectado profundamente en el nivel emocional, como nuestro primor amor. La intensidad con la que percibimos un hecho, es directamente proporcional a la profunidad con que este hecho se graba en la memoria.
Reflexionando sobre esto, vinieron de inmediato a mi memoria recuerdos que son tan vívidos que puedo sentir los olores, las voces, los rostros, a pesar que algunos son muy lejanos.
1.- Teníaa 3 años y era carnaval, cuando todavía el carnaval se festejaba en los barrios con gente disfrazada y te mojaban en cuanto te asomabas a la puerta de tu casa. Venian unos disfrazados con feas máscaras, yo me asusté y empecé a llorar, mi hermano se mataba de risa y me abrazaba para consolarme.
2.- Tenía no más de 4 años, mi mamá había ido al dentista y como no tenía con quien dejarme siempre me llevaba. Ese día, mientras el dentista prepara sus materiales yo me hamacaba del brazo del sillón y le conversaba: "usted es el que le arregla los dientes a mi abuelita", el dentista amablemente me respondia "si" y "usted es el que le arregla las muelas a mi abuelita, "si", entoncés usted es un hijo de puta". El pobre hombre se hecho a reir de tamaño insulto saliendo de la boca de tan educada niñita. El tema es que mi abuela también iba a este dentista y siempre se quejaba, claro está yo la quería mucho e hice justicia por mi propia mano. Aún recuerdo la cara roja de vergüenza de mi mamá, retandome y tratando de excusarse explicándole al médico lo de mi abuelita. Pasaban los años y cada vez que iba a su consultorio recordaba el episodio y se mataba de risa de como lo había puteada con tanta distinción, y es más se lo contaba a todo el mundo. A los 10 años para mi era un papelón esa anécdota.
3.- Por esa misma época mi mamá iba al pedicuro y obvio me llevaba, mientras esperaba que la antendieran en la sala de espera había una señora, yo la miré fijo y sentencié "esa señora tiene bigotes", otra que estaba allí largó la carcajada, yo la mire y dije " y esta también", la señora dejó de reir. El supremo me castigó y ahora la que tiene bigotes soy yo!
4.- Tenia 5 años y comenzaba 1º grado de la primaria (cumplo en junio), no había ido al jardín, no sabía ni una sola letra, ni número. Ese primer día la maestra puso las vocales y los chicos leian a, e,i, o, u, para mi era chino básico esos dibujitos, tenia angustia, pero mi mamá me habia dicho que no tenía que llorar, que las nenas tontas lloraban, me aguanté las lágrimas con dolor de estómago, extraba mi casa, mi mundo y tenia miedo. Cuando vino el recreo en el baño me lloré todo. Siento el dolor de estómogo y las lágrimas correr por las mejillas, era una niña idiotamente obediente.
Bueno para no hacer u post tan largo, dejo aquí y luego sigo con más recuerdos. Y ustedes quieren contar alguno que tengan grabado a fuego?